EL DOCUMENTAL JEAN BRESCHAND PDF

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Author:Mikajas Aragore
Country:Malawi
Language:English (Spanish)
Genre:Automotive
Published (Last):26 May 2007
Pages:315
PDF File Size:6.41 Mb
ePub File Size:3.28 Mb
ISBN:871-5-21138-744-1
Downloads:78668
Price:Free* [*Free Regsitration Required]
Uploader:Vijar



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Is this content inappropriate? Report this Document. Flag for Inappropriate Content. Download Now. For Later. Related titles. Carousel Previous Carousel Next. Jump to Page. Search inside document. Los origenes del documental Ties Sands SfGs asisiowiciereemnasiaanees panne 17 Horizontes denon a. El desarrollo del documental social La imagen: modo de empleo Des peliculas de Raymond Depardon Sobre Ten, de Abbas Kiarostami En el fondo, sobre el cine documental todavia se cierne una sospecha: la de que pudiera no tratarse de verdadero cine, porque no hace sonar a las masas zde verdad va alguien al cine para ver un documental?

Pero tales rasgos dominantes no deben Namarnos a engano. Significa elegir un eje de reflexion, un eje que supone que el cine se reinventa a si mismo cuando logra hacer vi- sible algo que hasta entonces habia permanecido inadvertido en nues- tro mundo. Una pelicula desplaza la mirada de su espectador, recom- pone el campo de lo visible, es decir, aquello que consigue ver del mundo contemporaneo, que es el suyo y que habita con mayor o me- nor fortuna.

Por eso pue- de decirse que las peliculas no revelan tanto la realidad como una for- ma de mirarla, de comprenderla. Fue en el NewYork Sun, el 8 de febrero de , en un artfculo dedicado a la segunda pelicula de Robert Flaherty, Moana. Lo que sefiala el articulo de Grierson, por lo tanto, es el surgimiento de una practica nueva.

Alrededor de , sin embargo, surgio la idea de que en un mismo gesto podian conciliarse el arte y el documento. En ellas el mundo aparece como una serie de cuadros, de momentos aislados, perfectamente recorta- dos. La lectura de los titulos permite entrever rapidamente que! En el interior de ese espacio, los hombres raramente son in- dividualizados: se les rete en grupos disciplinados o en multitudes agitadas.

Son hombres sin cualidades, como abreviados en un mundo mas grande que ellos y que al mismo tiempo ya esta domesticado. No obstante, estos orige- nes encarrilan al cine como un medio capaz de restituir la realidad, de reproducirla.

Todavia hoy, los cineastas siguen reivindicandolos como referente. Algunos, como Jean-Luc Godard, hacen suyas las dos he- rencias, integrando en un primer momento el montaje revoluciona- tio antes de rendir homenaje a Flaherty Letire d Freddy Buache, Curtis, fovdgrafo americano conocidd por sus re- tratos de amerindios, habia dirigido en una pelicula sobre los indios de la isla de Vancouver Canada.

En , Robert Flaherty, joven prospector, habia rodado ya mas de Junto a Curtis descubrira la doble y paraddjica necesidad de hallar un hilo narrative que implique a los hombres que filma y, ala vez, de no filmar desde el punto de vista occidental, sino desde el de los inuits. En , Flaherty prende fuego acci- dentalmente a ese primer material en fase de montaje. Serd entonces cuando descubra su verdadero camino. Pertrechado con dos cdmaras, un generador, un laboratorio de cam- paiia y un proyector, Flaherty pasa un total de quince meses en com- patifa de Nanuk y los suyos.

Vive con ellos, comparte sus condiciones de vida, crea una complicidad con los cazadores. El filme se va buscando a si mismo, se inventa, se revela desde el interior de una experiencia cotidiana asi como desde el interior de las imagenes. Flaherty filma sin parar, contempla una y otra vez los mishes que va acu- mulando docenas de horas tiradas bajo las luces bajas del sol artico. Todo es una misma energia pues- taa trabajar. El automatismo de la maquina cinematografica responde a me- la autonomia del colectivo.

Como poeta, tras un afio de ensayos con montajes sono- ros, realizados a partir de ruidos y palabras registrados en un fondgra- fo , actualidades para el primer noticiario del gobierno de los soviets, el Kino Nedelia, Cine-Semana La necesidad de paliar la escasez de pelicul culas, oa reu- zarlos de una pelicula a otra. Dos consecuencias practicas se derivan de este hecho. No es sdlo que el montaje sea el momento de analizar el plano, su perti- nencia y su capacidad expresiva; es que el rodaje de un plano depen- de, ya de por si, de una decisin de montaje.

Por otro lado, la ambicin de captar la vida de improviso, es decir, si- guiendo los azares de los seres filmados, responde a la idea de que la camara no debe alterar la singularidad del gesto. Toda una cara del mundo permanece ig- norada, como revelara brutalmente la crisis de Pueden identifi- carse en este sentido tres grandes orientaciones, en ocasiones limitro- fes. Otros la convier- social.

Todo esto viene a menudo acompafiado de un compro- miso politico. Lo que est4 en juego no es poco, porque se trata de lle- gar a un piiblico a priori ganado por la fabrica de suefios. Probablemente la pelicula influye- raen la limpidez de Hombres de Arin , que Flaherty tard6 tres afios en realizar.

En estos dos casos ejemplares, el documental no designa otra cosa que un disposi ivo de rodaje mediante el cual el cineasta tata de som terse a un movimiento teliirico que lo sobrepasa. Una pelicula es el un sentido oculto, sino de experimentar una sensaci momento de una experiencia.

Los cineastas no cesan de reaprenderlo. En la sombra y el anonimato, el tren correo une [as ciudades come las peliculas unen a los hombres. En , su opera prima sefiala el nacimiento de lo que posteriormente sera el modelo britinico, Drifters describe la campafa de pesca del arenque al bou. Filmada en planos breves, asocia en una misma pre- sencia los gestos de los pescadores, los movimientos de las mquinas y el vuelo de los pajaros. En diez afios se pro- n que se ocupa desde la forma- ducen mas de cuatrocientos filmes sobre los mas variados ambitos de actividades industrias, agricultura, higiene, etc.

En este sentido, las propias peliculas pasan a ser vinculo entre los hombres, unen ciudades y clases igual que el tren correo une Inglate- tra y Escocia, como cuenta el hermoso filme de Basil Wright y Harry Watt, Night Mail , una de cuyas escenas aparece escandida por un poema de W. Industrial Britain , de Flaherty invita- do por un Grierson a la vez fascinado y contrariado por el tiempo que el maestro tarda en realizar el filme ; North Sea , de Harry Watt sobre el guiado por radio de los bous son algunas de las cintas mas representativas de esta idea de una comunidad de los hombres, de una interdependencia general.

La voluntad de ir al encuentro del mundo real, de dar una. Douro, Fain fuvial , Manoel de Oliveira. En ta calle hey jetengamonos para contemplarios, Berlin-Sinfonia de una gran cludad , Walter Ruttmann. Esta deriva instrumen- tal es dipica de todo un cine documental desde el momento en que as- pira a una mision social.

Treinta y cuatro minutos que muestran la cara oculta de la economia occidental como nunca se habia visto. La pelicula comienza precisamente relacionando las huel- gas americanas violentamente reprimidas un afio antes y la irraciona- lidad de una economia mundial que destruye sus producciones para mantener las cotizaciones bursatiles.

Slo Jean Vigo sera capaz de conciliar los poderes del cine con una cri- tica social acerba en A propos de Nice , que rueda con Boris Kauf- man jel otfo hermano de Vertov! El cine es un trabajo como cualquier otro. Lejos de las alegaciones de neutralidad del docu- mental, solo una forma singular, que rehtya todas las convenciones, puede dar a leer algo de la realidad.

Presentandose con la mAs- cara de una supuesta neutralidad de los hechos como si un punto de vista no dependiera de una forma de planificar el acontecimiento, de in- terpretarlo , actualidades y noticiarios manifestaron su caracter falsi- ficador, Nada los diferenciaba, entonces, de la propaganda. Por ejemplo, The batile of China sigue fielmente el mo- delo de la conquista del Oeste. Podria enunciarse una especie de ley al respec- to: en cuanto una imagen viene con la etiqueta de objetividad por su dispositivo de enunciacion, por su comentario , podemos estar segu- ros de que esti siendo empleada como cebo.

Con estas grandes pre- guntas como teldn de fondo, el documenial levanta el vuelo durante los afios cincuenta.

Cusl es la naturaleza del vineulo que tes une? Al tomar la via del documental, los cineastas se convertiran en his- toriadores del presente. Siempre hay que tratar de penetrar en ei modo en que el poder s escenifica 8 si mismo. Mis reciente es la manejabilidad de la cimara, su ligereza, que permite levarla al hombro.

Pour a suite du monde , de Pierre Perrault, ichel Brault, es un en- serd entonces un referente clave. La realidad no se recrea ante la camara como una escena ante un espectador. Al mis- mo tiempo, queda claro que la realidad no se da cn su inmediatez, sino que es inseparable del modo en que la captamos. A Jacques Becker el cine -etnografico le parece una promesa de futuro.

Soplan los primeros vientos de la Nouvelle Vague. Ese mismo afio , uno de los primeros cortometrajes de Jean Rouch es premiado en el Festival du Film Maudit de Biarritz. La cin- ta muestra un ritual hauka Ghana en el que los participantes encar- nan el papel de sus amos cabo, capitin, gobernador Pero no uma fusion.

Son esos pensamientos los que hay que escuchar, porque nos transmiten una verdad sobre nuostra manera de habitar ol mundo. Rouch recuperara este dispositivo en Mei, un noir , conflando esta vez el comentario en directo a uno de los actores africanos de la pelicula.

Este juego entre las imagenes y la voz tiene el efecto de pro- yectar al espectador en el doble presente del acontecimiento y de su lato. Se atribuye al documental el don de tocar puntos sensibles. Si el gesto es efectivamente politico, es porque ya desde el principio se anuda a partir de una inquietud; si no, estas peliculas no serian mis que mensajes y esloganes.

Asi suceders con Ia fugaz tentativa, a finales de los cincuenta, del Free Cinema.

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